DASEIN
SER EN EL TIEMPO, SER EN EL AHORA.
LA VIOLENCIA EN COLOMBIA
Colombia tiene una larga historia de violencia, conflicto armado, sangre, guerra y una lucha que parece no cesar, desde su origen cuando los españoles impusieron sobre los indígenas que habitaban estas tierras sus creencias, ideales, estilo de vida, cultura, religión. Robaron las riquezas, y ultrajaron a aquellos el país se caracteriza por la esclavitud, la injusticia, la desigualdad, el desplazamiento, la falta de identidad, abundante sangre derramada, problemas sociales, económicos, ambientales y políticos que son solo las consecuencias del origen que nos precede y nos persigue hasta la actualidad.
Durante más de 50 años de conflicto armado se evidencia la inmensidad del daño causado a la población civil y las graves consecuencias de una guerra prolongada creada y sostenida por las guerrillas como actores ilegales, pero también por la política y los gobiernos corruptos como actores legales. Una violencia sin fundamento, pero un conflicto con miles de razones y motivos para existir y mantenerse como un negocio en el cual los únicos que no han tenido beneficios son las víctimas, en el campo, en las ciudades, nadie se ha salvado.
En medio de todo Colombia resiste, la esperanza de la paz es el sueño que ´´todos´´ anhelan, pero no realizan, a través de la memoria se construyen procesos, se busca la justicia, se muestran verdades, conocer la versión de las víctimas, hace naturalmente un cambio de perspectiva frente a la violencia. Puesto que ´´quien no conoce su historia esta condenado a repetirla´´. Han sido las mismas victimas quienes han construido y tejido los procesos de paz y sanación para no ser olvidados, para que la verdad salga a la luz, es admirable la capacidad de resiliencia que tienen los perjudicados del conflicto, pero deplorable la manera en que el gobierno y los grupos armados han vulnerado los derechos humanos por más de medio siglo.


CENTRO DE MEMORIA PAZ Y RECONCILIACIÓN

Homenaje a las madres de soacha


Así como todos somos víctimas del conflicto, se concluye que todos perdemos la guerra, hablar de la terminación de la violencia y de las guerrillas en el país puede llegar a parecer “realismo mágico” contextualizando la cruel historia que nos precede, donde somos presas del terror, del miedo y de la indiferencia. Está claro que el presente es el reflejo del pasado por lo cual se propone que la solución verdadera a esta guerra es crear memoria como visión del desarrollo, entender que más allá de intentar la paz como privilegio se debe concebir como un derecho fundamental, es desarmar la indiferencia y armar la escucha, por que las víctimas sanan al contar sus historias. es posible un cambio, una perspectiva diferente desde el pensamiento, terminar la coyuntura política, el estancamiento económico copiado de modelos capitalistas que no corresponden a las necesidades ni a las problemáticas propias del país, ser el estado social de derecho efectivo que nos definen en la constitución. Desde la educación, enseñando a las nuevas generaciones la historia y que todas las vidas que se han cobrado en medio de esta lucha no sean en vano, el perdón, la resistencia y la solidaridad al comprender que tanto los agresores como los agredidos son VÍCTIMAS, hará la trascendencia y la libertad de la narración sangrienta llamada ‘historia de Colombia’.